El prototipo alemán

El prototipo de carácter alemán es tal y como lo entendemos. Es duro, arisco, frío y cuadrado. De entrada muy “rudo” para nosotros, para nuestra cultura, pero cuando se consigue sacar esa primera capa de la cebolla se descubre un carácter, una persona con un perfil totalmente diferente: amable, acogedor, servicial, simpático…

En definitiva otra forma de ser, otra cultura de nuestro mismo continente muy distinta a la nuestra. ¡Vale la pena descubrirla, vale la pena empezar a pelar la cebolla!

Leave a Reply